Palacio Arriluce, el hotel que redefine el concepto del lujo

Hay hoteles que pueden describirse como una experiencia en sí misma, lugares que te asombran desde el momento en el que cruzas sus puertas para adentrarte en un lugar donde cada detalle ha sido minuciosamente ideado. En el caso del Palacio Arriluce, hablamos de un hotel situado en un enclave único en Getxo donde la historia se fusiona con la vanguardia para apelar a todos los sentidos desde una perspectiva única.

Descubrir este palacio no fue una casualidad. Era una mañana de verano cuando paseaba por Neguri y quedé fascinada con la arquitectura de las casas, la brisa del mar y el tiempo que acompañaba ese día. A primera línea de playa destacaban villas antiguas que con el tiempo han sido remodeladas, eso sí, manteniendo su esencia y esas fachadas tan espectaculares que casi te dejan sin aliento. Y fue entonces cuando vi el Palacio Arriluce, un concepto que redefine el concepto del lujo combinando la belleza, el arte, la elegancia y la exclusividad para homenajear al que fue el primer palacete familiar de Neguri del siglo XX.

“Lo que fue en 1912 el primer palacete de la zona de Neguri y símbolo de una aristocracia rupturista con querencia británica, es hoy un alojamiento de lujo en Getxo (Bilbao) que abraza el prestigio, el alma y el estilo vanguardista cien años después de su edificación. Su belleza exterior, encabezada por una arquitectura semejante a un castillo medieval, y su histórica pérgola, en pleno jardín, se combinan con la riqueza que esconde cada estancia interior entre piezas confeccionadas para el hotel de la mano de artistas como Sonia Delunay, Alberdi, Diego Canogar o Jon Cacenave, influencias del interiorismo de William Morris, del Art Déco y el color más representativo del pasado familiar”, afirman desde el hotel. Un enclave que, en definitiva, transmite de forma particular el significado de la luz, del color y del arte.

Con un total de 49 habitaciones, una propuesta culinaria sin igual capitaneada por el chef vasco Beñat Ormaetxea, un espacio de bienestar que cuenta con una oferta a la carta con diversos tratamientos, zona de spa y gimnasio exclusivo, el Palacio Arriluce se convierte en el destino perfecto para descubrir el País Vasco desde un enfoque único combinando la tradición y el saber hacer.

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