Los favoritos de Elena
Cuando llega el frío, las ganas de salir disminuyen considerablemente, y lo único que uno desea es quedarse en casa con un buen libro (o buena compañía) y algo que endulce el momento. En mi caso, son los bollitos. Quien me conozca, sabe que me vuelven loca, especialmente los Suizos. No sé que tienen aparte de la conocida hormona, serotonina, que nos provoca la sensación de felicidad. ¿Quizás sea todo lo que engloba su proceso de compra?Cuando tienes un mal día, te alegran; cuando buscas refugio, te acogen con alegría; y cuando estás contento, te alegran aún más. Podría decir que son una especie de antídoto mágico.
Sobre todo si eres de los que frecuentan la famosa pastelería de San Sebastián que nadie sabe cómo se llama. Es curioso: ha abierto y cerrado tres veces en diferentes puntos de la ciudad, y en ninguna de sus reaperturas ha revelado su nombre.
Lo cierto es que, mientras disfrutaba de una dulce conversación con mi bollito en mano, decidimos investigar el nombre de esta mítica pastelería, que ahora también cuenta con una cafetería. Resulta que en Google Maps se llama Gogoan.
Desde ahora, puedo decir con una gran sonrisa que Gogoan —que significa "en mente" en vasco— es mi lugar favorito de esta mi ciudad. Sus densos dulces artesanales, su pan de masa madre y su acogedora decoración me saca una sonrisa de oreja a oreja.
Si tuviera que imaginar cómo es el cielo, lo vería como Gogoan: todos mis seres queridos reunidos, con un café o un chocolate caliente, saboreando los deliciosos dulces de este lugar llamado Gogan.
Por eso, quiero dedicar este "mis favoritos" de este mes a ellos, por alegrarme tantos días.